El embarazo es una etapa muy especial en la que vamos a vivir experiencias nuevas muy intensas que recordaremos toda la vida.

A medida que la gestación avanza, el cuerpo va a ir sufriendo una serie de modificaciones que pueden a la larga generar molestias si no ponemos remedio con ejercicio en el embarazo. Hoy queremos hablaros de la retención de líquidos en las piernas y de cómo el ejercicio en el embarazo puede mejorar este problema.

Sentirte hinchada al final del segundo y tercer trimestre es normal, los altos niveles hormonales hacen que se retenga una mayor cantidad de agua y esto se va a notar principalmente en los pies, tobillos y pantorrillas. El crecimiento del útero ejerce presión sobre algunas venas y de esta manera interfiere en el retorno venoso desde las piernas.

Por otro lado durante el embarazo los diferentes fluidos que componen el cuerpo de la madre se incrementan en torno al 50% del volumen original, de esta manera el cuerpo se asegura de que el bebé recibe los nutrientes y el oxígeno necesarios para seguir creciendo.

Realizar ejercicio en el embarazo durante el embarazo es clave para reducir estas molestias. Movernos durante esta etapa ayuda a los sistemas de retorno tanto venoso cómo linfático para evacuar el líquido desde las extremidades inferiores. Además al trabajar el sistema cardiovascular, la sangre fluye mejor hacia los tejidos nutriéndolos con mayor calidad.

En las plantas de los pies tenemos unas “almohadillas” que actúan como bomba de propulsión en cada pisada para ayudar a la evacuación del retorno venoso y linfático. Todos los movimientos que realizamos durante las clases en Sanasté Studio están planteados para dinamizar al máximo todos los sistemas del cuerpo y exprimir al máximo los beneficios que tiene hacer ejercicio en el embarazo.

Es importante durante esta etapa a medida que las semanas van pasando y llegamos al tercer trimestre que la rutinas durante las sesiones de ejercicio en el embarazo cada vez contengan menos posturas boca arriba y si más laterales o en cuadrupedia de tal manera que la vena cava no se colapse con el peso del bebé y de esta manera no entorpecer el retorno venoso.

Esto también se aconseja a la hora del descanso nocturno, evitar estar boca arriba y descansar de lado (mejor sobre el lado izquierdo).

El ejercicio en el embarazo tiene numerosos beneficios, incluidos la prevención y alivio de estas molestias en las piernas, pero además debes aprovechar sobre todo en las últimas semanas para descansar, y siempre que puedas colocar las piernas en alto para evitar que el líquido se mantenga retenido en pies y tobillos.

En caso de tener molestias más intensas, siempre podemos utilizar recursos como duchas frias en las piernas, colocación de hielo local en pies-tobillos, etc.

En Sanasté Studio estamos a tu disposición por eso si te surge alguna duda o consulta durante las clases no dudes en consultar a tu instructor que podrá guiarte para encontrar la mejor solución.

Recuerda que todo nuestro equipo está formado en mujer y ejercicio en el embarazo y postparto.