¿ES NORMAL TENER MIEDO A LOS CAMBIOS QUE SUFRIRÁ MI CUERPO DURANTE EL EMBARAZO?

El miedo a lo desconocido es intrínseco al ser humano. Por mucho que otras mujeres nos cuenten sus experiencias sobre el embarazo, tener cierto temor a los cambios que va a sufrir el cuerpo es normal y comprensible.

¿Cuáles son los principales cambios que sufre el cuerpo de una mujer durante la gestación?

Lo primero que vamos a notar probablemente sea la sensibilidad (o incluso dolor) en los senos, a veces acompañado de un aumento en el volumen prácticamente desde el principio.

Para muchas mujeres esta sensibilidad es incómoda e incluso molesta para su día a día, suele cesar en la entrada al segundo trimestre, pero puede acompañarnos durante todo el embarazo.

Este aumento de volumen en los senos, puede generarnos un “enrollamiento” de los hombros hacia delante, pudiendo sobrecargar el área pectoral, y la parte posterior del cuerpo en la zona de los trapecios, dorsales y cervicales.

A medida que la gestación avanza y el abdomen va creciendo, muchas mujeres sufren tirantez en la piel (incluso una sensación más profunda, casi muscular).

A medida que el abdomen crece, nuestro centro de gravedad se desplaza hacia delante, por lo que para compensar esa inestabilidad la columna lumbar puede generar una hiperlordosis que a la larga puede dar dolor lumbar o incluso la temida ciática.

En las últimas etapas del embarazo, algunas mujeres describen pesadez de piernas, retención de líquidos, los pies hinchados…

¿Qué puedo hacer para luchar contra estos cambios en el cuerpo de la mujer durante la gestación?

La práctica de ejercicio regular nos aporta diferentes beneficios para combatir estos cambios.

El ejercicio físico hace que las mujeres embarazadas puedan controlar mejor el peso que van ganando durante la gestación. Además de captar de manera más óptima la glucosa circulante y de esta manera prevenir la diabetes gestacional.

Por otro lado, la práctica específica de yoga prenatal tendrá un foco muy importante en el trabajo de la respiración, que hará que afrontemos estos cambios desde la tranquilidad que nos enseña el yoga.

Desde el punto de vista de pilates prenatal, el trabajo postural y de la musculatura profunda de la columna hará que los cambios concernientes a la postura se realenticen y el cuerpo se adapte de mejor manera a ese aumento del volumen de los senos por ejemplo.

La activación de la musculatura profunda del abdomen, como el transverso, del que ya hemos hablado en post anteriores, ayudará a que el abdomen crezca de una manera más armónica, ya que tendremos una musculatura suficientemente fuerte y flexible para ir adaptándose al nuevo volumen y poder también ir reteniendo el crecimiento.

El uso de cremas y aceites hidratantes irá haciendo que la piel vaya estirándose sin romperse (creando las temidas estrías), es por ello que el cuidado de la piel en esta etapa cobra especial relevancia.

¿Soy una persona superficial si me importan los cambios que va a sufrir mi cuerpo durante la gestación?

La respuesta es sencilla: NO.

Los cambios que sufre el cuerpo de una mujer durante el embarazo son vertiginosos. No solo los que se ven externamente. A nivel interno el baile hormonal que se produce hace que toda nuestra bioquímica se vea alterada de una manera súbita, con todo lo que ello conlleva.

El ejercicio físico en este sentido te aportará sensación de bienestar y relax de tal manera que estos cambios se te hagan más llevaderos.

Es por todo esto que la práctica regular de ejercicio físico durante la gestación tiene un valor añadido al que ya sabemos: nos acompaña y hace más llevadero los cambios que vamos a sufrir durante las próximas 40 semanas.

estupenda de ponerte en marcha.