Cuando decidimos poner en marcha Sanasté Studio tuvimos claro sobre que pilares queríamos construir este espacio: respeto a la salud de nuestras alumnas y una experiencia de usuario lo más parecida a la práctica presencial.

Sobre estos cimientos hemos construido este espacio dedicado a las mamás y futuras mamás.

Lo primero que decidimos fue que las alumnas debían pasar una evaluación, ¿por qué? Sencillo, porque cada mujer es diferente. No hay dos personas iguales y por tanto no hay dos embarazos iguales. Las evaluaciones previas nos acercan más al estado de salud de nuestra futura alumna y de esta manera podemos organizar y preparar las clases de la manera más óptima posible.

En esta evaluación no solo realizamos una historia clínica y del embarazo. Realizamos un estudio de la postura y una evaluación de los rangos articulares y de fuerza para ver que nuestra futura alumna se encuentra en unas buenas condiciones antes de comenzar.

Además en este primer contacto establecemos lazos de confianza para que las mujeres puedan consultarnos sus dudas en el caso de que las tengan y compartir consejos para hacer lo más llevadero posible está situación nueva para la mayoría.

Después de pasar la evaluación las alumnas realizan una clase de cortesía, ¿por qué? Porque para nosotras es de vital importancia que las alumnas se encuentren cómodas en la disciplina que elijan.

Como os comentaba al principio, lo siguiente que decidimos después de la evaluación fue plantear la manera de que la experiencia de usuario fuese lo más similar a una clase presencial, por ello le dimos una relevancia clara a los aforos.

Nuestras clases tienen unos aforos muy limitados (máximos de 6-8 personas), ¿por qué? Porque queremos asegurarnos de que nuestras profesoras pueden estar pendientes de todas las alumnas y así cuidar al máximo la técnica y la postura de cada ejercicio.

Nuestras clases no están adaptadas para embarazadas están hechas y pensadas para embarazadas, es que ellas son nuestro público exclusivo por lo que para nosotras cobra vital relevancia el poder monitorizar a todas las alumnas.

Queremos saber sus nombres, sus historias, cómo han llegado a nosotras, qué quieren conseguir y para eso tenemos que reducir nuestros aforos para mantener la máxima calidad.

Cuándo nos juntamos por primera vez y comenzamos a hablar de este proyecto sentamos estas bases pero además quisimos crear un espacio dónde nuestras alumnas desde cualquier punto del mundo en el que se encuentren tuviesen un espacio para compartir experiencias e inquietudes con otras mujeres que se encontrasen en la misma situación vital.

Sobre estas bases, con mucho esfuerzo y dedicación hemos creado el universo Sanasté en el que puedes practicar desde la comodidad de tu casa, en el que puedes compartir con otras mujeres lo que te está pasando en cada momento y todo esto acompañado por profesionales formadas específicamente en este momento trascendental en la vida de cualquier mujer.

¿A qué esperas para solicitar tu clase de cortesía? Te estamos esperando.