Durante el embarazo la respiración se pude ver alterada haciéndose menos efectiva, es por ello que le vamos a dar un papel primordial en nuestras clases de pilates prenatal.

El diafragma es el principal músculo respiratorio.

Tiene forma de paraguas y se encuentra debajo de los pulmones. Divide el tronco en dos cavidades: caja torácica y cavidad abdominal.

En la inspiración el diafragma desciende, empujando a las vísceras abdominales hacia abajo y aumentando el espacio torácico para que los pulmones tengan más espacio para expandirse. En la espiración, el diafragma asciende de tal manera que ayuda a que el aire salga de los pulmones como un resorte.

A medida que el embarazo va avanzando y el bebé va adquiriendo más tamaño, el diafragma tiene menor capacidad de movimiento, por lo que la respiración de la madre puede empezar a verse alterada, haciéndose más superficial. Por ello durante las clases de pilates prenatal vamos a trabajar intentando hacer la respiración más profunda y consciente.

El diafragma además tiene una relación directa con el suelo pélvico, trabajando en coordinación con el CORE, por lo que para tener una buena salud perineal hay que trabajar sobre estos pilares.

El diafragma se sitúa en la parte superior de la cavidad abdominal, mientras que el suelo pélvico se encuentra en el cerrando la cavidad abdominal por su parte inferior. Trabajan de forma antagónica: cuando uno se contrae el otro se relaja, y viceversa.

En una respiración óptima, además de la intervención del diafragma todos los músculos que conforman el core (principalmente suelo pélvico y transverso del abdomen) van a trabajar asegurando el correcto reparto de las presiones intraabdominales. El control de esto con la respiración es esencial en las clases de pilates prenatal para aprovechar todos los beneficios de los ejercicios.

¿Cómo es una respiración diafragmática y cómo responde el cuerpo?

Al inhalar debemos por regla general hacerlo siempre por la nariz, ya que es una manera de filtrar el aire que estamos metiendo en los pulmones a través de las vellosidades y la mucosa nasal. Este aire debe dirigirse a la parte inferior de las costillas y al abdomen, de esta manera estamos utilizando toda nuestra capacidad pulmonar. Las vísceras descienden ejerciendo una presión sobre el suelo pélvico haciendo que este se estire.

Al exhalar, dejaremos que el aire salga por la boca de tal manera que esta zona se vaya deshinchando, Al exhalar ocurre todo lo contrario, el diafragma se relaja y se eleva expulsando todo el aire de los pulmones y tirando hacia arriba de todo el core y del suelo pélvico, que se activa contrayéndose y elevándose en coordinación con el diafragma.

En un post anterior, os dejábamos cinco ejercicios respiratorios para realizar en el primer trimestre para no perder este patrón. Lo podéis ver aquí.

Es por estas causas que durante las clases de pilates prenatal vamos a realizar siempre el esfuerzo durante la exhalación, ya que de esta manera refleja se activa la faja abdominal y el suelo pélvico focalizando nuestra fuerza en el centro del cuerpo, haciendo más sencillo cualquier ejercicio que se realice después.

Por otro lado, el diafragma también va a ser un músculo clave en el proceso expulsivo del parto junto con las posturas de apertura y dilatación que vamos a implementar en las clases de pilates prenatal, ya que durante la exhalación al trabajar junto con el transverso del abdomen va a favorecer la salida del bebé por el canal del parto.

Si quieres saber más sobre cómo trabajamos la respiración y la movilidad del diafragma en nuestras clases de pilates prenatal, no dudes en solicitar tu clase de cortesía.

¡Te estamos esperando!