La alteración del ritmo intestinal durante el embarazo es muy habitual, sobre todo el estreñimiento.

La responsable de este problema es la progesterona.

Durante el embarazo la placenta produce progesterona en grandes cantidades, cuya principal función es la de inhibir las contracciones de la musculatura lisa del útero.

La acción relajante de esta hormona se extiende también al aparato digestivo afectando a la musculatura lisa del intestino y es por esto que durante el embarazo se ve perjudicando al peristaltismo (contracciones involuntarias) del intestino.

El estreñimiento puede aparecer desde las primeras semanas del embarazo por esta elevación de la progesterona.

Además, durante el embarazo el intestino se encarga de absorber más agua necesaria en el organismo de la madre para continuar con la gestación adelante. Esto hace que las heces se deshidraten por lo tanto se endurece y resulta más difícil el tránsito.

A medida que el embarazo avanza, comienza a haber problemas mecánicos en relación al intestino, ya que el bebé al ir aumentando su tamaño comprime el intestino de la madre, ralentizando todo el proceso digestivo.

Teniendo claro ya los motivos de que esto se produzca, ¿qué podemos hacer para minimizar estos problemas?

  • Bebe muchos líquidos: la deshidratación de las heces es uno de los principales motivos del estreñimiento. Esta ingesta abundante de agua mantiene el nivel de hidratación correcta de la madre además que el reblandecimiento de las heces también disminuye el riesgo de hemorroides, fisuras, etc…
  • Dieta rica en fibra: aumentar el consumo de frutas y verduras es muy importante durante el embarazo. Consumir cereales con cascara (integrales) y disminuir los productos ultraprocesados que además de no aportar nada nutricionalmente el uso de harinas refinadas y azúcares empeora los problemas de estreñimiento.
    El aceite de oliva virgen extra en crudo es otro gran aliado para combatir el estreñimiento.
  • Come despacio masticando lentamente los alimentos y mantén los horarios de comidas, de esta manera facilitamos el tránsito y podemos ir entrenando al intestino a la hora que vamos al baño.
  • Practica ejercicio físico en el embarazo: el ejercicio físico en todas las etapas de la vida es muy importante pero en el embarazo cobra todavía más relevancia ya que el movimiento ayuda a poner en marcha el tránsito intestinal.
  • Hacer ejercicio físico durante el embarazo de manera regular te ayuda a regular el tránsito intestinal y mejora la sensación de bienestar general de la madre.

Esperamos desde Sanasté Studio poder haberte ayudado con estos pequeños consejos a mejorar estas molestias que pueden surgir durante el embarazo