Todas estas disciplinas que instruimos en Sanasté Studio tienen algo en común además de fortalecer, trabajar con la respiración y cuidar la postura; esto es la ELONGACIÓN AXIAL.

Os preguntaréis ¿qué es esto exactamente? Os lo explicamos a continuación.

Durante nuestras clases de pilates prenatal, yoga prenatal e hipopresivos (y en cualquiera de nuestras modalidades en postparto) insistimos mucho a nuestras alumnas en “crecer hacia el techo”, “tirar de la coronilla al techo”, “dignidad en la postura”, etc.

Este simple gesto implica la activación de una serie de músculos que van a ayudarnos a mantener la postura de la manera más óptima e integrarlo en nuestras dinámicas habituales.

Cuando realizamos una elongación axial en pilates prenatal, yoga prenatal o hipopresivos vamos a crecer en el eje vertical. Además con este crecimiento vertical debemos mantener las curvas naturales de la columna haciendo que esta quede en una posición neutra que es la posición en la que debemos realizar todos los ejercicios.

Este sencillo gesto hace que se libere la tensión intervertebral. De esta manera se facilitan todos los movimientos de la columna como es la flexión, la extensión y las rotaciones. Por ello es importante tener en cuenta que antes de hacer cualquier torsión o movimiento de rotación durante las clases de pilates prenatal, yoga prenatal o hipopresivos siempre se refuerza la idea antes de que hay que crecer hacia el techo.

Además con esta autoelongación vamos a activar musculatura profunda del abdomen y de la columna, facilitando la estabilización de la pelvis, y mejorando el reparto de presiones intraabdominal tan importante para mantener la salud del suelo pélvico.

Después de dar a luz, el esquema corporal se encuentra muy distorsionado por los cambios que ha ido sufriendo el cuerpo durante todos los meses de gestación. Por lo que este gesto es uno de los primeros ejercicios que podemos comenzar a hacer tras dar a luz para ir mandando de nuevo al cerebro la información de cómo era nuestra postura antes de quedarnos embarazadas.

Es por ello que en las clases de pilates postparto, yoga postparto e hipopresivos la autoelongación axial cobra todavía más sentido ya que es una herramienta básica con la que trabajar en este momento tan delicado.

La autoelongación axial, junto con ejercicios de reeducación de la respiración son ejercicios que podemos hacer dentro de las primeras 6-8 semanas de cuarentena tras el parto asegurándonos de que nuestro suelo pélvico no va a sufrir ningún daño y mandando la información a nuestro cuerpo de que debe ir recuperando la memoria dormida de lo que era no estar embarazada.

La autoelongación axial es una gran aliado en cualquier momento de la vida para trabajar la musculatura profunda de una manera sencilla y darle la información necesaria al cuerpo de cómo debe estar la columna antes de realizar cualquier ejercicio.

Este gesto cobra todavía más relevancia durante en el embarazo y sobre todo en tras el parto ya que además de mantenernos en una postura erguida nos asegura una correcta distribución de las presiones en el suelo pélvico y esto a su vez nos asegura una mayor salud pelviperineal.